Ni de aquí, ni de allá
Bueno, aquí seguimos, la vuelta a la rutina me excusó de este parón en el que me decía a mi misma que no tenía tiempo para escribir, aparqué ciertos sentimientos para recibir otros nuevos que sumados dolieron más. En ciertas ocasiones pienso que soy yo la que busca que algo duela, no lo se, lo que si se es que estaba viendo temblar otra vez mi cuerpo y mi mente y antes de tocar el fondo busqué ayuda. Decidí esta vez comenzar un proceso nuevo con alguien que no conocía, probar una nueva voz que me acompañara e intenté que esta vez fuera de forma presencial, aquí en mi pueblo por darle cercanía pero no encontré ni un solo psicólogo que estuviera especializado en duelo migratorio, muchos me dijeron que si trabajaban duelos y que podíamos trabajarlo igualmente pero para mi era importante que si fuera especialista en ello o que incluso hubiera pasado por un proceso parecido para que me entendiera, cada uno con sus manías, el caso es que tuve la suerte de que esto sucediera porque a...